FILOSOFÍA DE LA POLÍTICA Y DE LA FELICIDAD
Es decir, o sea, a ver si nos entendemos, yo solo trabajo para mí, puesto que debería tener derecho a la libertad, dentro de una conceptualización de normalidad natural sin desviaciones sociales, por ejemplo. Mi vecino lo mismo, ya que como yo tengo manos para trabajar él no tiene porque mantenerme, porque ni es mi perro ni es mi esclavo, yo puedo valerme por mí mismo. El de al lado lo mismo, y el otro y el otro también, al igual que la otra y la otra; todos tenemos manos para trabajar; esto sería un equivalente de igualdad que se podría llevar a un sistema de política social. El eslogan sería "yo solo trabajo para mí", como en las anarquías de sociología natural todavía no desviada de la antigüedad.
Con tanta gente que hay viviendo del cuento sin trabajar y aun se dice que una democracia es un buen sistema político, ¡pssf!, qué sistemas tan desviados e incongruentes que hay en las democracias.
Claro pero cualquiera que fuese rico, como yo mismo si lo fuese, podría decir y por qué no con lo bien que se vive viviendo del cuento sin trabajar, rodeado de tanta felicidad en el mundo ideal, hasta comemos entrecots de diez mil euros. Por que te crees que los secesionistas estaban a favor de la esclavitud, vivir del cuento hace felicidad.
Una cosa es mantener a ancianos a partir de los sesenta años que ya es tercera edad biológicamente, puesto que a esos años ya han trabajado lo suyo, los que no viven en el mundo ideal; mantener a mujeres embarazadas también es lógico; o mantener a los enfermos. A quién le importaría recoger un pimiento de más o un pimiento de menos, si fuese a propósito de que no pasase hambre un anciano o un enfermo, que con tantos que somos, quizás no llegase ni a un pimiento por persona trabajadora el equivalente para la manutención, es algo que ni lo nota el trabajador coger un pimiento más; nosotros también seremos ancianos débiles que se fatigan y se marean, un día.
El resultado del yo solo trabajo para mí sería algo magnífico, pero no es la única lógica de la normalidad que habría que reparar. Tú fíjate los pimientos que habrá que coger para mantener al mundo ideal, encima que ellos también tienen manos para trabajar, las personas que viven en el mundo ideal. Cuántos pimientos vale un yate equivalentemente; cuántos pimientos cuesta mantener al mundo ideal rodeados de felicidad sin trabajar; esto ya no es coger un pimiento más para una persona necesitada, sino, que es una incongruencia social, debido a la desviación del sistema, y los pimientos los cogen los trabajadores encima que no conocen de nada a los que viven sin trabajar, y por qué los tienen que mantener los trabajadores si ellos también tienen manos para trabajar, qué son sus esclavos.
Incongruencias sociales hay muchas. Si yo fuese rey, mi pueblo no sería el criado de nadie, ni el criado ni el esclavo, ya que prohibiría terminantemente hasta la hostelería; mi pueblo no sería un pueblo que trabajase de criado. Quien quiera irse de vacaciones que se lleve una tienda de campaña y unas latas de conservas; solo faltaba eso que tengamos que ser los criados de otros, que incluso les hacen las camas en los hoteles. La hostelería no es productiva, no es como cosechar pimientos y calabazas, o hierbas medicinales, lo cual es lo que verdaderamente necesitamos. Claro que dejaría existir a las cafeterías, puesto que no hay que olvidarse de la felicidad; las cafeterías gustan e interesan a la mayor parte del pueblo; las personas disfrutan de ir a tomarse un café con leche con magdalenas; también disfrutan jugando al dominó; y por qué no, de fumarse un buen pitillo mientras toman un buen café en una terraza. Como es algo que gusta a la mayoría de la gente, sería lógico dejar las cafeterías; también equivaldría a coger un pimiento más aproximadamente, el hecho de mantener a los trabajadores improductivos de las cafeterías. Cuántos millones de personas trabajan en la hostelería improductivamente desperdiciando el tiempo socialmente; claro que ganar un sueldo lo ganan por eso lo hacen, pero el gremio no es una necesidad social. Si a los millones de personas que trabajan en la hostelería las traspasamos a los otros gremios, continuaremos comiendo las mismas calabazas y el mismo número de pimientos, no comeremos más; el producto necesitado será el mismo, con ello conseguiríamos que en dichos gremios los trabajadores hiciesen menos horas al año, por consiguiente, recuperarían parte de la libertad que les pertenece en normalidad natural sin desviaciones sociales que impiden un segundo sistema anárquico, no maligno, socialmente, en el que los trabajadores solo trabajan para ellos, sin perjuicios a terceros, ya que no le hacen nada malo a nadie. Sobran marcas de periódicos; sobran cadenas de televisión, etc., etc. y sobra el deporte profesional, ya que los deportistas consumen pero no producen; de ajustarse bien, conseguiríamos otros millones de personas que traspasar a los otros gremios que sí son productivos y que nos abastecen de las verdaderas necesidades requeridas por el ser humano; ¡puff!, anda que no tendrían tiempo libre hasta para follar los que cogen los pimientos y los que realizan otras labores, como los del mundo ideal que se pueden pasar todo el día follando para hacer felices a sus esposas mientras otros trabajan; claro como tienen tiempo de sobra las pueden hacer felices sexualmente, debido a lo cual, sus esposas no se ven en la necesidad de tener que follar con los vecinos, puesto que no están insatisfechas. O sea, si se utilizase socialmente el yo solo trabajo para mí y además se anulase lo improductivo a excepción de algunos caprichos, y si además no existiese el mundo ideal, repartiéndose las horas de trabajo y de libertad a partes iguales entre todos los componentes del pueblo, el pueblo recuperaría su libertad al anularse la desviación social heredada de sistemas autoritarios del pasado.
El yo solo trabajo para mí es fácil de aplicar, pero si se aplicase, debido a la psicosis social que padecemos, podría parecer conducta maligna, y que, por ello, cupiese la posibilidad de que las fuerzas internacionales se pusiesen a favor del mal, puesto que parecería conducta maligna aunque no se estuviese haciendo nada malo. El yo solo trabajo para mí se puede aplicar de diferentes formas. Para que funcionase el sistema, todas las empresas deberían ser del gobierno, ya que por el pleno empleo, en la privatización de empresas pueden faltarles trabajadores, por no disponer de mano de obra para contratar en suficiencia; todas las tierras de cultivo deberían ser del gobierno; todas las granjas de animales deberían ser del gobierno; debido a ello, el sistema funcionaría la mar de bien, a pesar de que los trabajadores no hiciesen horas de más y trabajasen poco; al ser las empresas gubernamentales no existiría la quiebra ni la esclavitud sinonímica que obliga a los trabajadores a trabajar de más. Hay que tener en cuenta que las máquinas de impresión de moneda las posee el gobierno, y este podría imprimir toda la moneda que necesitase sin depender de beneficios empresariales, siendo que el pueblo conseguiría el producto necesario con el que salir adelante rodeado de felicidad, casi sin trabajar, en un diferente mundo ideal que sería ideal para todos, en vez de ideal para grupos capitalistas y sus amigos a los que pudiesen abrirles las puertas. De este modo, al ser las empresas gubernamentales, estas serían del pueblo en equivalencia, puesto que las estaría utilizando el pueblo y beneficiándose con ellas.
Claro, para anular el mundo ideal habría que incautar muchas cosas, por eso la conducta aplicada parecería maligna sin serlo. También podría imprimirse moneda nueva, de no quererse robar dinero a quienes tienen para pasar toda la vida sin trabajar. Los gobernantes podrían decir que ellos también tienen derecho a la libertad, y no aceptar su moneda que es suya, la vieja, la de los del mundo ideal que viven sin trabajar disfrutando de la vida a costa de los esclavos sinonímicos. No te robo el dinero pero tampoco lo acepto, porque no quiero a nadie sin trabajar que sea mantenido por los demás; nuestro sistema es así y tenemos derecho a la libertad, no tenemos porque venderte nada; igual que tu dinero es tuyo, nuestro producto es nuestro, y sin moneda nueva, que se consigue únicamente trabajando no se puede comprar nada; si te has acostumbrado a ser un gandul que no trabaja y quieres seguir viviendo sin trabajar, puedes hacerlo al no estar prohibida la anarquía, te puedes ira buscar espárragos y caracoles. Ello sería un buen sistema político, no sería conducta maligna, debido al derecho a la libertad del pueblo, ya que sus componentes solo quieren trabajar para ellos, no para mantener a gente con buena salud sin trabajar.
Si se basa la lógica en repartirlo todo a partes iguales, tampoco es conducta maligna, ya que las tierras de una nación pertenecen al global del pueblo en lógica política; por eso la incautación de excesos tampoco sería conducta maligna a pesar de parecerlo. Podría establecerse como lógico una sola casa con un pequeño corral por familia, ya que si las tierras son de todos nadie puede apropiarse de tierras de más, solo las justas para cubrir la necesidad de tener un solo hogar, que es lo que se necesita, y si el corral es pequeño ello impide que se puedan volver ricos criando pollos o de cualquier otro modo. De esta forma, los trabajadores no tendrían ni que pagar las tierras para construirse una vivienda, tal como era en el pasado, al ser suyas las tierras por imposición gubernamental. O también podría hacerse cargo el gobierno y facilitar un hogar a cada una de las familias que componen el pueblo, ya que al poseer el gobierno las máquinas de imprimir moneda, tan solo tendrían que imprimir para pagar a los trabajadores de la construcción. Por lo demás, al ser las tierras del pueblo, por qué pagar por ellas si ya son suyas, qué incongruencia. Así, sin tener que pagar una vivienda debido a que la facilita el gobierno porque las tierras son del pueblo, también se podrían ahorrar otras muchas horas de trabajo los componentes del pueblo, horas de libertad a repartir a partes iguales entre todos, gracias a que las tierras son del pueblo, no de grupos capitalistas y de políticos que pudieran ser sus amigos, y repartirse los beneficios entre ellos para poder vivir en el mundo ideal sin trabajar.
El gobierno incauta el exceso de bienes, qué gobierno más malo dirían algunos, lo están saqueando todo. Visto desde otra perspectiva no sería conducta maligna.
Para conseguir certeza de que no sería conducta maligna se puede comenzar desde el principio del civismo humano, no desde el período que a cada cual egoísta le interese más. Una tribu habita un territorio tribal, dicha tribu está gobernada por un jefe tribal y sus ayudantes. El jefe de la tribu únicamente puede dedicarse a la imposición del orden al gobernar, puesto que ni es dueño de las personas ni es dueño de las tierras, su función es la imposición del orden. Las tierras pertenecen a todos los componentes de la tribu, no al jefe y a sus ayudantes; esto es lógica natural sin desviaciones sociales, aunque se pueda discutir, quizás el planeta tenga dueño si es que lo ha hecho alguien, aun así es la lógica natural sin desviaciones de nuestro civismo. Pasa el tiempo y los jefes de las tribus se convierten en reyes, los cuales se ensalzan en el mandato y se lo toman como si fuesen los dueños de las personas y de las tierras, lo cual no es cierto aunque se apoderen de todo a la fuerza. Se apoderan de todo a la fuerza de forma ilegítima, puesto que no es suyo. Incluso algunos reyes de la antigüedad se lo tomaban como si fuesen los dueños de las personas, ya que hasta follaban con las mujeres que más les gustaban a la fuerza en algunos países. Como con las personas con las tierras lo mismo; esto se lo regalo a este, esto se lo regalo al otro; para mis familiares esto, para mis amigos lo otro. Con el ensalzamiento de los gobernantes comenzó la desviación, y con la desviación social comenzó a robársele al pueblo lo que era del pueblo, sus tierras. Todavía hoy en día se están vendiendo tierras sin la autorización del pueblo. Yo y muchos no daríamos permiso para vender por el propósito de que algunos pudiesen apropiarse de tierras de más; pero los gobiernos las venden, y muchas personas tienen viviendas de más, mientras que algunos pobres mueren de frío durante el crudo invierno porque está prohibido el chabolismo y no se pueden construir ni una simple cabaña en la cual resguardarse del frío para no morir de una neumonía. Qué raro que pase esto siendo las tierras del pueblo, claro luego no sería lo mismo el mundo ideal si no se consiguiese tanto dinero para poder vivir sin trabajar y jugando al monopoly internacionalmente como niños pequeños; evitar que pase esto no es conducta maligna. Entonces si cualquiera al incautar los excesos dijese has heredado algo robado, o dijese has comprado algo robado, no estaría mintiendo, puesto que las tierras eran del pueblo y se le fueron robando durante el transcurso de la historia. Lo robado no pertenece a los herederos de los ladrones; cuando se compra algo robado tampoco pertenece al comprador; lo robado pertenece al legítimo dueño; y si las tierras eran del pueblo en un principio y se les fueron robando durante el transcurso de la historia por gobiernos ensalzados en el mandato que eran malignos y autoritarios, ello no quiere decir que el pueblo no sea el legítimo heredero de las tierras, puesto que es lógica absoluta políticamente que un territorio tribal pertenece a la tribu al completo, no al jefe de la tribu y a sus amigos. Por consiguiente, la incautación de excesos robados no sería conducta maligna, lo parecería debido a la psicosis social que padecemos, ya que nos han acostumbrado a muchas mentiras, pero serlo no lo sería conducta maligna, puesto que se estaría recuperando algo robado.
¡Hay que felicidad vivir sin trabajar gracias a los esclavos! pensaban los secesionistas. ¡Qué delicia el mundo ideal piensan hoy en día muchos capitalistas!, ¡con tantos esclavos sinonímicos que tenemos, hasta podemos comer entrecots de diez mil euros!, ya que tampoco tienen necesidad de trabajar. No veo diferencias en el cambio de sistema, antes se esclavizaban negros, ahora se esclavizan a negros y a blancos que tienen que mantener a los demás y que producir demasiadas cosas innecesarias; el nuevo sistema también es una lacra.
Respecto a algunos: demuéstrame que alguna democracia tiene un buen sistema político. Si no sabes distinguir un buen sistema de un mal sistema ni siquiera, por qué consideras que sabes de política. No es lo mismo saber de política que estar engañado.
Yo solo trabajo para mí, los demás también tienen manos para trabajar. Ello debería ser aplicable como segundo sistema no maligno dentro de la sociedad, debido al derecho a la libertad y al derecho a ser respetado, pero las diferentes prohibiciones habidas en las diferentes democracias obligan a las personas a mantener a quienes no trabajan, aunque se trabaje de forma voluntaria, claro como no está prohibido trabajar de más, es lo único que se puede elegir para salir adelante, ya que no puedo hacerme ni una cabaña para resguardarme del frío; no queda más remedio que elegir mantener a quienes no trabajan. Qué bien les vendría el mundo ideal a los secesionistas que eran partidarios de la esclavitud, que incluso hicieron la guerra para poder continuar disfrutando de felicidad sin necesidad de trabajar.
¡No tengo porque mantener a nadie!, ¡ni soy un perro ni soy un esclavo!, ¡el mundo ideal tiene que ser para todo el pueblo, no para grupos de aprovechados!
FIN DE EXPOSICIÓN DE LA NORMALIDAD